La Sinceridad ¿Qué es la sinceridad?.

La Sinceridad ¿Qué es la sinceridad?.

Escrito el 22/05/2018
Manuel Padilla


La palabra sinceridad procede  del vocablo latino  sinceritas, sinceridad es el modo de expresarse sin mentiras ni fingimientos. El término está asociado a la veracidad y la sencillez.

La sinceridad, como las demás virtudes de los seres humanos, no es algo que debemos de esperar en los demás, sino que  es un valor que debemos de practicar para unas mejores relaciones y ser mas dignos de confianza.

La cualidad que consiste en expresarse con sinceridad se conoce como honestidad.

La persona honesta respeta la verdad y establece sus relaciones bajo este parámetro moral. Sin embargo, es posible engañarse a uno mismo, hacernos creer que somos seres honrados y sinceros, a pesar de estar muy lejos de lucir estas virtudes.

Decir la verdad sin hacer daño.

Desde pequeños nos enseñan a decir la verdad y a ser sinceros cono un valor o principio esencial para relacionarnos con los demás y nos aporta valor personal.

También lo podemos usar para obtener ventajas o engañar para beneficiarnos.

Hay cosas que nuestro deseo de ser siceros nos hacen cometer un sincericidio. También hay escenarios en los que ser sinceros aporta ventajas a ambas partes.

La critica negativa por parte de una persona de confianza puede hacer que abandone su carrera, con lo cual provocaremos que no  siga creciendo.También se trataría de maquillar la verdad de modo que sea aceptable para el otro y no dinamite su motivación.

Sócrates el gran filósofo de la Grecia clásica, a quien en una ocasión se la acerco un hombre y le dijo:
Tengo que contarte algo muy grave de un amigo tuyo.
Sócrates le miró profundamente con sus ojos de sabio y le dijo:
¿Ya has pasado lo que me quieres decir por la prueba de los tres coladores?
¿Qué prueba es esa? le preguntó desconcertado, el hombre.
Si no lo sabes escúchame bien….. El primero de los tres es el colador de la verdad. ¿Estás completamente seguro de que es cierto lo que me quieres contar?
En realidad seguro, seguro, no….. respondió el otro. Creo que es cierto porque lo escuché de un hombre muy fiable, que no acostumbra a decir mentiras.
Si es así, con toda seguridad no lo pasaste por el segundo colador. Se trata del colador de la bondad. Eso que me vas a contar, ya que no estás seguro de que sea verdad, por lo menos, ¿estás seguro de que me hará el bien? ¿crees que es bueno que yo lo oiga?
El otro respondió entonces.
Precisamente bueno. no, más bien lo contrario.
Sócrates lo miró compasivamente y prosiguió.
Aunque hubiera pasado lo que quiere decirme por estos dos primeros coladores, todavía te faltaría el tercero, el de la utilidad. Estás seguro que me va a ser realmente útil lo que quieres contarme?
¿Útil? En verdad , no.
¿Lo ves? Lo dijo el filosofo Si lo que me quieres contar no sabes si es verdadero, y ciertamente no es bueno ni provechoso, prefiero que no me lo diga y te lo guardes solo para ti.
Así que aprendamos de Sócrates antes de comunicarnos con los demás.

Decir lo que pensamos muchas veces puede ser identificado por el otro como una ofensa.

Nuestras reflexiones no tiene que ser un motivo para el otro de darse por aludido.

Si cuando alguien dice algo que podemos darnos por aludidos sería buenos vernos desde nuestro interior.

La sinceridad es uno de los valores con mayor estimación y es debido a que refleja la honestidad presente en una persona.

Lo contrario a la sinceridad es el engaño, la mentira, la cizaña.

La sinceridad aporta solidez a toda relación personal y surte de confianza a la misma.

Si decimos la verdad sin que el otro esté preparado para escucharla puede causar agresión.

No debemos de cometer un sincericidio sin mentir descaradamente o sin dañar la autoestima y más cuando se trata de ayudar a otro.