Entrenar el lado humano desde las empresas, y entrenarse para la vida será clave.

Entrenar el lado humano desde las empresas, y entrenarse para la vida será clave.

Escrito el 28/04/2018
Manuel Padilla


la nueva revolución industrial se están produciendo a una velocidad única en la historia de la humanidad.

Esta nueva era industrial tecnológica digital. También llamada cuarta revolución, y que sigue a la tercera que marcó el comienzo de la era de la información.

El paradigma de la economía de la empresas está cambiado. Y nos encontramos ante una reformulación del modelo. Es la actitud de servir , contraria a la de dominar, como un rasgo distintivo de las personas que conforman las empresas.

Esta nueva era de los servicios pone el valor en las personas, porque el servicio son las personas. Y con eso, la cultura de servicio ha puesto en primer plano el lado humano de la empresa.

Esta situación ofrece una oportunidad para las empresas que supone un reto que deben diseñar y aplicar la tecnología para potenciar las habilidades humanas, el crecimiento personal, es decir, dar la posibilidad a las personas de hacer y conseguir más en sus vidas  personales y profesionales.

Nicolás Marín, doctor en administración de empresas de la Universidad de Harvard, profesor emérito de INCAE Business School, que dice textualmente:

“En la enseñanza y en la consultoría he ido descubriendo y confirmando que lo esencial es el ser humano. El éxito o fracaso de una organización radica en el manejo de las personas.”

A primera vista se ve que aparecen dos nuevas necesidades:

Inteligencia Emocional.

Flexibilidad Cognitiva

Esto viene a demostrar que, ante el impuso tecnológico de la cuarta revolución industrial, la respuesta ha de ser trabajar por humanizar el entorno de trabajo lo máximo posible.

Y desarrollar la capacidad de aprendizaje, creativo y adaptación al cambio

Los trabajadores del futuro necesitarán sacar su lado más humano para poder beneficiarse de los cambios y poner sus habilidades e imaginación al servicio del trabajo. Una cualidad que diferenciará a personas de las máquinas y sin la que, en realidad, no sería posible avanzar.

Esta habilidad, al contrario de lo que mucha gente piensa requerirán que las personas tendrán que desarrollar:

El fomento del descubrimiento y la exploración.

El aprendizaje continuo de nuevas cosas.

Y las personas y empresas requerirán proliferación de espacios para la calma y la reflexión.

El entrenamiento del lado humano desde las empresas y para la vida serán claves. Habilidades y disciplinas como:

El Coaching

La Inteligencia Emocional

La Atención Plena.

Por tanto las habilidades llamadas blandas son las más duras para enseñar.

Y para potenciarlas, será preciso fomentar actividades de equipo,  aprendizaje a través del juego,  que promueva oportunidades para innovar, y proveer autonomía para tomar decisiones, crear un ambiente rico, respetar los pensamientos y personas diferentes, propiciar un ambiente para las consultas y preguntas, dar la oportunidad para aprender del error, dejar fluir y gestionar las emociones, potenciar las habilidades de negociar y liderar positivamente, promover la empatía, la adaptabilidad, la curiosidad, la tolerancia.

Esto significa trabajar por una educación que promoverá el fortalecimiento de la identidad, del desempeño autónomo,  la capacidad de la adaptabilidad, una educación que incluya sobre todo, experiencias asociadas a la inteligencia emocional.

Por ello se abre un camino muy interesante para todos.

De todo lo anterior deduciremos que la nueva educación tiene que convivir de forma equilibrada con tecnologías orientadas a las TIC, Robótica,  Inteligencia Artificial, Realidad Virtual, Realidad Aumentada, Data Mining y las relacionadas con la Inteligencia Emocional, Coaching, Mindfullness, por supuesto sin olvidar conciencia colectiva y social como punto de unión y equilibrio de todas a través en una continua colaboración.